Los integrantes del proyecto expusieron las dos áreas principales que lo integran. Por un lado, el análisis de cómo debe adaptarse la regulación actual -tanto legal como de negociación colectiva- para asegurar un marco normativo más adecuado y eficaz que prevenga, controle y compense la
discriminación algorítmica, y que facilite la negociación colectiva en materia algorítmica a nivel de empresa.
Por otro lado, la introducción de normas y prácticas en el lugar de trabajo -vía convenios colectivos, pero no solo- que permitan una mejor gestión algorítmica para lograr una situación más equilibrada en la que la participación de los trabajadores pueda mejorar el funcionamiento de los algoritmos al tiempo que protege sus derechos.
La base común de estos dos enfoques es mostrar, como defienden las instituciones europeas, que “el diálogo social juega un papel fundamental a la hora de anticipar los cambios y las necesidades relacionadas con el lugar de trabajo”. Para lograr estos objetivos, AlgoEquality pretende analizar el fenómeno de la discriminación algorítmica por IA desde una perspectiva multidisciplinar e internacional con el fin de aportar soluciones útiles para reducir el riesgo de conductas discriminatorias en el lugar de trabajo.






